Buenos días,

Cada amanecer nos presenta una nueva oportunidad de despertar; abrir nuestros ojos limpios de todo aquello que nos convierte en quienes aparentamos ser. Por un instante somos libres de un pasado imaginario y futuro incierto. Volvemos a nacer en la expresión perfecta del ser, aunque a escasos segundos de perdernos entre sueños improbables y dolores inexistentes. Y así vivimos luchando por alcanzar un estado del cual huimos con vehemencia.

Dejando el ser tras levantarnos empezamos un día más, caminando en la sombra de nuestro potencial, envueltos en soberbia y envidia. Nos perdemos en un camino oscuro y turbio, mientras cegados somos incapaces de apreciar cuánta belleza nos rodea. Ciegos al fingir no captar cada detalle del magnífico espacio infinito; sin leyes o razones pero sin embargo vemos aún menos de lo que nos permitimos ver.

Sorprendidos por incluso la más insignificante muestra de belleza nos volvemos omnipotentes al disponer sobre su libertad. Mediante métodos desarrollados en un pasado inexistente forzamos relaciones por medio de cadenas; perdiendo nuestra capacidad de disfrutar y compartir dicha belleza con todo aquel a nuestro alrededor. Cortamos alas a la belleza cuáles vuelos nos deslumbraron y así destruimos todo aquello que algún día fue digno de gozo.

Perdidos en fabulosas muestras de amor protegemos nuestros rostros de espinas mientras pétalos luchan por acariciarnos. Cegados sólo permitimos que aquellas extraordinarias formas de bellezas llamen nuestra confundida atención mientras olvidamos apreciar el entorno; volvemos a vivir por un mañana improbable mientras la belleza del hoy se pierde en el tiempo.

Despertamos limpios pero nos obligamos a continuar soñando en mundos irreales y así perdemos noción del presente. Dejando que cada paso nos aleje del camino a tomar; corriendo en un jardín de flores, destrozando todo a tu paso mientras persigues un cometa que algún día regresará.

Buenos días pequeña flor que al pasar por mi camino brindaste luz y belleza. Espero volver a encontrarte mientras navegas por este fantástico jardín, lleno de sorpresas. Aprende a caminar bella flor y quizás también puedas encontrar luz en tu viaje. Nada podrá quitarnos aquel día en el cual tu luz alumbró mi camino. Pequeña flor te dejo porque mi camino continúa y espero vuelva a cruzar el tuyo; recuerda que somos parte de este bello jardín y nada nos podrá separar.

Por más lejos que te encuentres siempre estarás a mi lado.