Día 10362 – Antes de que Suceda

Caminaba tranquilo a través del bosque donde finalmente trabajo logré encontrar; como explicar lo bien que se sentía mi cuerpo cuando después de todo este tiempo pudo finalmente salir a trabajar. Las ramas daban la impresión de estar tejidas entre ellas formando techos protegiendo de la lluvia. Cuando finalmente alcanzamos el final del camino encontrarse con aquella prominente quebrada en un cañón de doscientos metros de ancho por donde cruzaba un puente colgante al cual osaban dar mantenimiento.

En este instante supe que el supuesto trabajo no era más que un maquinado complot así que empecé a explorar el vocablo no verbal de estos individuos que se hacían llamar mis amigos. Noté con claridad como ellos eran capaces de hacer ciertos gestos en ocasiones especiales; ahora el problema era que no sabía cuál era la señal que ellos trataban de enviar. Así que empecé a analizarlos y aprender su lenguaje.

Mantuve mi duda sobre todos pero noté que me era imposible detectar algo más allá de lo habitual; ellos eran exactamente iguales a como los recordaba. Después de todo han sido parte de mi vida desde pequeños; imposible pensar que ni en ellos podría confiar. Así que continúe sin actuar sobrenatural pero mantuve mi duda.

Todo lo siguiente a excepción de lo indescriptible que es estar al filo de un barranco de doscientos metros donde tan solo la última vez que se le dio mantenimiento cuatro trabajadores murieron al caer sobre la roca más prominente de Río al fondo de la quebrada. El día continuó sin mayor anécdota hasta que una de las poleas, aparentaba tener sostenidos a los alambres que colgaban trescientos metros de un extremo algo otro de la quebrada, parezca estar dañada.

Me negué a subir en la canastilla mientras una camioneta doble cabina halaba uno de los cables sosteniendo entre la vida y la muerte al pobre amigo quien tomo mi lugar. Desde afuera atónito vi como uno de nosotros casi pierde la pierna cuando el cable le pasó rozando la piel. El carro se levantó del mundo, por un instante, cuando esté cable tuvo el tiempo suficiente para que las ondas de fuerza regresen en su trayectoria.

Lo único que puedo pensar es lo fabuloso que es ser capaz de ver algo antes de que suceda.

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