Luego de un arduo esfuerzo veo la luz al final del camino; parece que tan sólo requería dar un paso en dirección al futuro. Estaba perdido sin rumbo cuando entre matorrales emerge como enfermedad; ahora soy capaz de decir que sólo uno puede tener tanta suerte.

Justo cuando más lo necesitaba aquel quien logró convertirse en el único amigo llegó a ofrecer una mano; de forma desinteresada enseñarte a volar y ser libre. Sin más que decir siento perder el miedo a la oscuridad; ahora caminar por el mundo es tan sencillo.

Sin embargo logré darme cuenta que estoy solo en esta ciudad; incluso ellos quienes fingen ser mis amigos y hacen lo imposible para disminuir mi felicidad. Así que me marcho para no volver pero sin duda alguna les agradezco por el trabajo realizado; lo único que realmente obtuve de todo esto es el conocimiento y apreciar que estoy solo.