Ojos Miel

Perdido en ideas o palabras me encontré deseando tu llegada. Misteriosa, incluso elusiva idea fue intentando pintar tu rostro antes de verte. Jamás esperé ser sorprendido por la vida cuando de repente ahí estabas; dócil y frágil frente a un desconocido, tratando de ser transparente y quizá incluso normal. Te vi fallar con cada dulce mirada, con cada minúsculo movimiento, con cada diminuta mueca. Sentí encontrarme en tu sonrisa como un gran espejo, sin embargo terminé perdido en ella.

Los minutos transcurrieron mientras las ideas desaparecieron; solo estabas tú y tu delicada melodía. Pensé luchar por mantener la compostura pero fue inútil tras perderme en tus ojos de miel. El dulce de tu encanto me llevó hacia ti y pensé perder la cordura.

Nuestro viaje fue maravilloso, recorrimos la ciudad como si nadie más que tu estuviese presente. Tus pasos me llevaron por lugares a los cuales intentó regresar y no logro encontrar. Nunca fue la ciudad y sus encantos, fueron los tuyos.

El camino nos llevó, tu sonrisa fue mi guía y opté por perderme en ella. Los sonidos y colores fueron la expresión más bella de tu esencia. El danzar de tus caderas en el viento hechizó a este ciego mago; caminé vendado de ojos siguiendo el rastro de luz que vas dejando.

Pensé perdida la capacidad de perseguir los elusivos pasos de un místico ser pero te seguí sin miedo. Dejé atrás la capacidad de comprender para tan solo disfrutar verte cual ave volar. Incapaz de detener los minutos me encontré triste con tu partida.

Supe lo improbable de un reencuentro pues debía descubrir el brillo de tus pétalos.

Tras encontrar la exacta forma de verte sin causar arrebatos, aproveche al descuido del destino y tomé cartas en el asunto. Quise saber quién es la mujer detrás de los dulces gestos; fui consciente de los engaños del mundo y dejé atrás los sentimientos fugaces. Logré ver más allá de tus máscaras y entendí.

No eres quien necesito para crear un destino, ni eres quien necesita alguien para forjar el suyo. Somos seres completos quienes aprendieron a caminar y disfrutar su viaje. No necesitamos ayuda para mantener el paso y somos tan locos por pensar ser capaces de cambiar al mundo.

No te necesito a mi lado para que seas lo que le falta a mi vida.

Me gustas más que otra amiga que pasa por la vida. Quiero tenerte cerca porque disfruto tu compañía. Eres aquella amiga con a quien quisiera contar mis historias luego de escribirlas y disfrutar verte leerlas.

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